Trabajo yuxtaponiendo e interviniendo archivos y materiales, usando la fotocopia, la impresión y el dibujo. Lo veo como un ciclo interminable en el que una imagen siempre puede convertirse en otra: un papel mojado en una isla, un órgano en un musgo, una planta en un mapa. Utilizo la fotografía y el vídeo para registrar todos esos cambios, capturando la imagen entera o haciendo zoom con la cámara para obtener composiciones inesperadas. Me pregunto cómo devolver a los documentos su condición material, experimentando texturas entre lo analógico y lo digital. Texturas que inviten a imaginar universos y pongan en duda su —supuesta— procedencia original.