Qué hermoso detenerse a tocar papeles sin lomo

Acción y proyección audiovisual. 
Rotuladores, crayolas, sellos, vinilo, aerosol, cinta de carrocero, tinta china negra, mango. 

Qué hermoso detenerse a tocar papeles sin lomo fue una acción desarrollada, junto a Ana Fernando, para la Noche de los libros de Madrid en el café Matilda (2020). Fue una manera de activar una serie de carteles que hicimos con frases escuchadas y registradas en el café durante 30 días antes de la puesta en escena, y que luego, llevamos al papel mediante procedimientos accidentales y compartidos de escritura, como por ejemplo: tapar los ojos al otro mientras escribe, empujarle la mano, escribir a la vez (mirando y no), escribir con sellos, entre otros...

 

Durante la acción, producíamos un cartel en vivo, recurriendo a los mismos procedimientos que usamos para hacer las piezas expuestas. Con una cámara, se proyectaba en directo lo que ocurría entre nuestras manos y el papel. Al finalizar, generamos un diálogo con el público para conversar sobre las relaciones entre palabras e imágenes, sobre carteles, escrituras y composiciones accidentales o azarosas. 

 

> Violín roto y motor, paisaje sonoro que acompaña la acción, hecho con objetos, una armónica y un motor vibrante movido sobre un violín roto.